lunes, 16 de marzo de 2009

SIN HORARIO NI ITINERARIO

Viajar, descubrir, amanecer, bailar, sonreir, mirar, cantar, caminar.
La vida se me ha mostrado siempre como una fuente inagotable de felicidad, y creo que la encuentro en todo, en el vino y en la risa, en los besos de un hombre, en el abrazo de una hermana, en el cigarro y la siesta, la comida y los libros.
Y ahora es viajar.
Viajar es la felicidad.
Sin horario, sin ruta, sin miedo.
Comienzo a caminar Latinoamérica mirando hacia arriba y hacia adelante, en busca de mi continente, de mis ancestros, de mis verdades.

Este viaje nace de una exquisita necesidad de conocer y descubrir, de moverme y estar en toda la maravilla que es este hermoso lugar en donde nos ha tocado vivir nuestras experiencias.
Latinoamérica es el lugar de la alegría, el baile, el carnaval, el calor y la danza.
Nuestro continente está lleno de colores y aromas, de texturas y sabores que, a veces, turisteando de vacaciones, no alcanzamos a percibir y se nos van del corazón en la rapidez del viaje, pues queremos hacerlo todo en poquísimo tiempo.
El tiempo lo estiro todo lo que quiero y me quedo a disfrutar de la vida real en los lugares que me interesa descubrir. Sólo de esta manera dejo de mirar y realmente puedo ver.

Emprendo un viaje que parte en Chile, en la inmensidad del Desierto de Atacama, y no tiene un destino final definido. Como ya les dije, no hay más rutas que las ganas que tenga de partir a alguna parte.

Mi viaje es acerca de quedarse a ver. Vivir. De sentir y amarlo todo.

2 comentarios:

  1. Weno, weno, weno, gran inicio de viaje, expansivo, alado...!
    Un abrazo Dani.
    Roberto.

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  2. Sinceramente me encanta, como contas tus sentimientos y la libertad de tu corazòn, feliz sendero, feliz vida, lo mejor para vos en tu maravillosa vida.

    Delfina

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